(:

That looks who transformed the universe...

martes, 2 de noviembre de 2010

Comprensión.

Había sido una niña deseada desde el principio. Era una pequeña rubia, con graciosos bucles en su suave pelo y unos grandes ojos negros color azabache que se iluminaban cuando sonreía. Nunca se le olvidaría a los presentes aquella mañana del uno del mes en que la pequeña nació. Incluso los medios de comunicación no fueron menos, anunciando la llegada al mundo de la pequeña criatura. Se adelantó  casi tres semanas al día que tenían fijados los médicos.
Fue especial desde el principio.
Todas las personas que la miraban quedaban encandiladas de su dulce mirada infantil, de su brillo travieso, del rubor de sus mejillas, de su sonrisa abierta y sincera. Sus gestos eran tranquilos, pero a la vez no se estaba quieta. Curiosa en extremo, parecía que analizaba los objetos con la mirada, siempre reía. Una niña encantadora.
Sin embargo, cada año que pasaba, algo en esu interior cambiaba.
Una dolescente que atraía a todas las personas que pasaban junto a ella. 
Tenía un aura de misterio, enigma, una belleza interior extraña que dejaba traslucir. Bastaba una suave sonrisa suya para que la persona no pudiera dejar de mirarla. Sin embargo, era su inteligencia lo que la hacía peligrosa.
Debajo de esos hermosos ojos azabache una amargura sin límites corroía a la muchacha. Era debido a una persona, ella nunca lo había reconocido. La única persona que no se volvía loco por su risa. La única persona a la que no le afectaban sus encantos, era la única persona que habría querido tener junto a ella. Y eso la desesperaba.
Jugaba con la gente como si de objetos inanimados se tratasen, intentando no traslucir su verdadero propósito. Se aferraba a lo poco que ella consideraba que tenía con un ánimo ligero que dejaba traslucir fuera, pero que luego deshaogaba en casa llorando a escondidas de su habitación. Ella le quería a ÉL, sólo a ÉL, y era lo único que no tenía. A cada día que pasaba se distanciaban aún más, a cada día que pasaba ella deseaba más estar con él. 
Sin embargo, ella, precisamente ella, que daría a todas las personas que le seguían todos los días con los ojos brillantes de emoción a donde quiera que fuese por verle mirarle como le miraban ellos, no conseguía traspasar sus sentimientos, conseguir que se fijara un poco en ella, que no fuera trasparente para él.
Fue una mañana fría de principios de año cuando la muchacha, con su inteligencia, encajó en un puzzle perfecto el error que había cometido, el que nunca más debería cometer, y su solución. Una sorpresa tal se apoderó de ella al descubrirlo que, tras muchos meses de olvido, una risa, SINCERA, surgió de la muchacha, devolviéndole la alegría perdida.
Se acercó a él, con la cabeza ligeramente agachada, con un medido brillo de disculpa e inocencia en la mirada. Se mordía el labio inferior con nerviosismo, cosa extraña en ella.
El joven notó que temblaba ligeramente cuando se sentó junto a él. Sin embargo, una sorpresa inesperada le arrancó una sonrisa benevolente, cuando la muchacha, mirándolo directamente a los ojos, con tono humilde y suave le dijo:
-Hablamos?
-Lo siento.- 

4 comentarios:

  1. muy buen blog, me encanta y te sigo de ceerca, una invitación al mío:

    globosagua.blogspot.com

    Besos de purpurina, ali.

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  2. Muy bonito :)
    ya sabes qe me encanta como escribes !

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  3. Es, indiscutiblemente bello. Tu escritura es fácilmente digerible y enteramente sustancial.

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